Días angustiada por necesitar tener lo que no era de ella, o por haber perdido lo que no quiso en realidad. Ni tan siquiera lo sabe. En la televisión programas sin ningún tipo de sentido, historias que cada vez se parecen más a sus vidas, y fuera... nieve, como en sus casas. Frías. Su casa, vacía de sentimientos, de emociones... una casa congelada, una casa de hielo, creada por el miedo.
Pero es que ella era así. No podía admitir eso ante toda la gente que conocía la historia. Y es que tenía un miedo atroz. Desde el principio... Todo empezó con el miedo a que se acercara demasiado. la cosa acabó con el miedo a que no volviese a hacerlo nunca más.
- Dime que hice mal... que decidimos hacer mal, si puedo arreglarlo, lo haré, lo prometo. Te necesito.
Me miro con lástima, no supo que responder. Su silencio confirmo que mis sospechas eran ciertas, no había sido culpa mía. Simplemente habíamos elegido mal, y el destino había decidido que teníamos que permanecer lejos.
- Entonces no me equivoco si digo que nosotras éramos invencibles, y el mundo no está preparado para esto... Amenos aún ¿verdad?
Con la mirada en el suelo, cogió mi mano, quería decir algo, pero le daba miedo herirme.
-No digas nada, me gusta pensar que tengo razón... no quiero saber la verdad, no se cuando nos volveremos a ver, y sinceramente... no importa... te dejaré en paz, hasta que el mundo este listo...
//Sigo esperando que el mundo se prepare.

